El trastorno según DSM-IV
El siguiente texto tiene una indudable autoridad, al
estar redactado por los propios autores de DSM-IV y en el mismo libro.
F60.1 Trastorno esquizoide de la personalidad [301.20]
Características diagnósticas
La característica esencial
del trastorno esquizoide de la personalidad es un patrón general de
distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión
emocional en el plano interpersonal. Este patrón comienza al principio de la
edad adulta y se da en diversos contextos.
Los sujetos con trastorno
esquizoide de la personalidad no demuestran tener deseos de intimidad, parecen
indiferentes a las oportunidades de establecer relaciones personales y no
parece que les satisfaga demasiado formar parte de una familia o de un grupo
social (Criterio A1). Prefieren emplear el tiempo en sí mismos, más que estar
con otras personas. Suelen estar socialmente aislados o ser «solitarios» y casi
siempre escogen actividades solitarias o aficiones que no requieran
interacciones con otras personas (Criterio A2). Prefieren las tareas mecánicas
o abstractas como los juegos de ordenador o matemáticos. Pueden mostrar un
interés muy escaso en tener experiencias sexuales con otra persona (Criterio
A3) y les gusta muy pocas o ninguna actividad (Criterio A4). Suele haber una
reducción de la sensación de placer a partir de experiencias sensoriales,
corporales o interpersonales, como pasear por una playa tomando el sol o hacer
el amor. Estos individuos no tienen amigos íntimos o personas de confianza, a
excepción de algún familiar de primer grado (Criterio A5).
Los sujetos con trastorno
esquizoide de la personalidad suelen parecer indiferentes a la aprobación o la
crítica de los demás y no muestran preocupación alguna por lo que los demás
puedan pensar de ellos (Criterio A6). Pueden abstraerse de las sutilezas
normales en la interacción social y a menudo no responden adecuadamente a las
normas sociales, de forma que parecen socialmente ineptos o superficiales y
enfrascados en sí mismos. Habitualmente, muestran un aspecto «blando» sin
reactividad emocional observable y con pocos gestos o expresiones faciales de
reciprocidad, como sonrisas o cabeceo (Criterio A7). Refieren que rara vez
experimentan emociones fuertes como ira o alegría. Frecuentemente manifiestan
una afectividad restringida y se muestran fríos y distantes. Sin embargo, en
las raras ocasiones en que estos individuos se sienten, aunque sea
temporalmente, cómodos hablando de sí mismos, puede reconocer que tienen sentimientos
desagradables, en especial en lo que se relaciona con las interacciones
sociales.
El trastorno esquizoide de la
personalidad no debe diagnosticarse si el patrón de comportamiento aparece
exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado
de ánimo con síntomas psicóticos, otro trastorno psicótico o un trastorno
generalizado del desarrollo, o si es debido a los efectos fisiológicos directos
de una enfermedad neurológica o de otro tipo (p. ej., epilepsia del lóbulo temporal)
(Criterio B).
Síntomas y trastornos asociados
Los sujetos con trastorno
esquizoide de la personalidad pueden tener dificultades especiales para
expresar la ira, incluso en respuesta a la provocación directa, lo que
contribuye a la impresión de que no tienen emociones. A veces, sus vidas
parecen no ir a ninguna parte y dejan sus objetivos a merced del azar. Estos
individuos suelen reaccionar pasivamente ante las circunstancias adversas y
tienen dificultades en responder adecuadamente a los acontecimientos vitales
importantes. Debido a su falta de habilidades sociales y a la falta de deseo de
experiencias sexuales, los sujetos con este trastorno tienen pocas amistades,
es poco frecuente que salgan con alguien y no suelen casarse. La actividad
laboral puede estar deteriorada, sobre todo si se requiere una implicación
interpersonal, aunque los sujetos con este trastorno pueden desenvolverse bien
cuando trabajan en condiciones de aislamiento social. Los individuos con este
trastorno pueden experimentar episodios psicóticos muy breves (que duran
minutos u horas), especialmente, en respuesta al estrés. En algunos casos el
trastorno esquizoide de la personalidad puede aparecer como el antecedente
premórbido del trastorno delirante o la esquizofrenia. Algunas veces, los
sujetos con este trastorno presentan un trastorno depresivo mayor. El trastorno
esquizoide de la personalidad se observa con más frecuencia simultáneamente con
los trastornos de la personalidad, esquizotípico, paranoide y por evitación.
Síntomas dependientes de la cultura,
la edad y el sexo
Sujetos de varios tipos de
entornos culturales pueden mostrar comportamientos defensivos y estilos
interpersonales que pueden ser calificados erróneamente como esquizoides. Por
ejemplo, las personas que han cambiado de un entorno rural a uno urbano pueden
reaccionar con un «enfriamiento emocional» que puede durar varios meses y
manifestarse por actividades solitarias, afectividad restringida y otros
déficit en la comunicación. Los inmigrantes de otros países son vistos a veces
erróneamente como fríos, hostiles o indiferentes.
El trastorno esquizoide de la
personalidad puede hacerse patente por primera vez en la infancia o la
adolescencia a través de actitudes y comportamientos solitarios, pobres
relaciones con los compañeros y bajo rendimiento escolar, lo que señala como
diferentes a estos niños o adolescentes y les hace sujetos de burlas.
El trastorno esquizoide de la
personalidad se diagnostica un poco más frecuentemente y puede causar más
incapacidad en los varones.
Prevalencia
El trastorno esquizoide de la
personalidad es poco frecuente en el entorno clínico.
Patrón familiar
El trastorno esquizoide de la
personalidad puede ser más prevalente en los familiares de los sujetos con esquizofrenia
o con trastorno esquizotípico de la personalidad.
Diagnóstico diferencial
El trastorno esquizoide de la
personalidad puede diferenciarse del trastorno delirante, la esquizofrenia y el
trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos por el hecho de
caracterizarse por un período de síntomas psicóticos persistentes (p. ej.,
ideas delirantes y alucinaciones). Para realizar un diagnóstico adicional de
trastorno esquizoide de la personalidad, el trastorno de la personalidad debe
haberse manifestado desde antes de iniciarse los síntomas psicóticos y debe
persistir cuando los síntomas psicóticos estén en remisión. Cuando un individuo
presenta un trastorno psicótico crónico en el Eje I (p. ej., esquizofrenia) que
fue precedido por un trastorno esquizoide de la personalidad, el trastorno
esquizoide de la personalidad debe registrarse en el Eje II, seguido entre
paréntesis por «premórbido».
Puede haber grandes
dificultades para distinguir a los sujetos con trastorno esquizoide de la
personalidad de quienes presentan formas leves de trastorno autista y trastorno
de Asperger. Las formas leves del trastorno autista y del trastorno de Asperger
se distinguen por un deterioro más grave de la interacción social y por
comportamientos e intereses estereotipados.
El trastorno esquizoide de la
personalidad ha de distinguirse de un cambio de la personalidad debido a
enfermedad médica, en el que los rasgos aparecen debidos a los efectos directos
de una enfermedad del sistema nervioso central. También ha de ser diferenciado
de los síntomas que pueden desarrollarse asociados al consumo crónico de
sustancias (p. ej., trastorno relacionado con la cocaína no especificado).
Se puede confundir el
trastorno esquizoide de la personalidad con otros trastornos de la personalidad
que tienen algunas características en común. Por tanto, es importante
diferenciar estos trastornos en base a las diferencias en sus rasgos
característicos. Sin embargo, si un individuo tiene características de
personalidad que cumplen los criterios para uno o más trastornos de la
personalidad además del trastorno esquizoide de la personalidad, pueden
diagnosticarse todos esos trastornos. Aunque las características de aislamiento
social y afectividad restringida son comunes a los trastornos de la personalidad
esquizoide, esquizotípico y paranoide, el trastorno esquizoide de la
personalidad puede diferenciarse del trastorno esquizotípico de la personalidad
por la falta de distorsiones perceptivas y del trastorno paranoide de la
personalidad por la falta de suspicacia e ideación paranoide. El aislamiento
social del trastorno esquizoide de la personalidad puede diferenciarse del que
se observa en el trastorno de la personalidad por evitación, que es debido al
temor a encontrarse agobiado o a no saber qué hacer y a la anticipación
excesiva de rechazo. Por el contrario, las personas con trastorno esquizoide de
la personalidad tienen un mayor distanciamiento y un deseo muy limitado de
familiarizarse con los demás. Los sujetos con trastorno obsesivo-compulsivo de
la personalidad también pueden mostrar un distanciamiento social que surge de
la devoción al trabajo y del malestar con las emociones, pero poseen una
capacidad interna para relacionarse.
Los individuos «solitarios»
pueden mostrar rasgos de personalidad que pueden considerarse esquizoides. Sólo
constituyen un trastorno esquizoide de la personalidad cuando estos rasgos son
inflexibles y desadaptativos y provocan un deterioro funcional o un malestar
subjetivo.
Relación con los Criterios Diagnósticos de Investigación
de
Los Criterios Diagnósticos de
Investigación de
Criterios para el diagnóstico de F60.1
Trastorno esquizoide de la personalidad
[301.20]
A. Un patrón general de
distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión
emocional en el plano interpersonal, que comienza al principio de la edad
adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los
siguientes puntos:
(1) ni desea ni disfruta de las relaciones
personales, incluido el formar parte de una familia
(2) escoge casi siempre actividades
solitarias
(3) tiene escaso o ningún interés en tener
experiencias sexuales con otra persona
(4) disfruta con pocas o ninguna actividad
(5) no tiene amigos íntimos o personas de
confianza, aparte de los familiares de primer grado
(6) se muestra indiferente a los halagos o
las críticas de los demás
(7) muestra frialdad emocional,
distanciamiento o aplanamiento de la afectividad
B. Estas características no
aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del
estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son
debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.
Nota:
Si se cumplen los criterios
antes del inicio de una esquizofrenia, añadir «premórbido», por ejemplo,
«trastorno esquizoide de la personalidad (premórbido)».
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creada el 13 de Septiembre de 2009