Ansiedad  social


 1- Ansiedad social: un “error” de la evolución

 

Al  principio eran los seres vivos . Unas especies sobrevivían y otras se extinguían . Las especies exitosas

desarrollaron recursos adecuados para la supervivencia . Entre estos recursos resaltan los instintos :

el de conservación y el de reproducción .

Uno de los resortes que activaba y activa el instinto de conservación es el miedo . El miedo nace como

mecanismo útil para la supervivencia .

Cuando se detecta una situación mala para la supervivencia sentiremos malestar y, según vaya aumentando

el peligro, pasaremos al temor , al miedo y al pánico .

El órgano que regula toda la gama del miedo reside en el cerebro.

En el camino de la evolución el ser humano desarrolla sobre el antiguo cerebro otro nuevo y

el mecanismo del miedo gana en matices pero la sede y el control siguen estando en el cerebro

antiguo y en especial en una glándula llamada amígdala .

Nuestro mecanismo del miedo tiene todavía el carácter instintivo , con sus características

de irracionalidad y automatismo .

La influencia del cerebro nuevo, del pensamiento y la razón sobre el miedo es escasa .

Es difícil controlar nuestros miedos razonando con ellos .

A veces,  imposible .

De los antiguos instintos y con el paso del tiempo, se van derivando las emociones y los afectos ,

que siguen teniendo su base en el cerebro antiguo .

La constatación del peligro sigue siendo una evaluación instintiva, automática.

 

Este carácter instintivo del miedo lleva en el caso del esquizoide a una desafortunada realidad :

el sistema evalúa automáticamente e interpreta como malo (para la supervivencia ) la presencia

humana y se desencadena la correspondiente emoción de temor ,en cualquiera de sus gamas.

 

 

2- Como una reacción alérgica

 

 

 

Nuestro sistema inmunológico , que hace tiempo tenía que actuar profusamente por

la falta total de higiene y por la inexistencia de antisépticos para las heridas ,

  ahora apenas tiene que actuar .

Nuestro sistema inmunológico “se aburre” y a veces ante situaciones anodinas,

actúa enérgicamente . Así llegamos a las alergias .

 

Nuestro instinto de conservación , tan activo en otros tiempos, ante las seguridades

de la vida moderna , “se aburre” y ante situaciones anodinas , neutras e incluso buenas

para la supervivencia  actúa y a veces enérgicamente.

En nuestro caso, ante un acercamiento a otra persona, se dispara

un instinto que “se aburría” y, como si fuera una reacción alérgica,

la relación social pasa a ser interpretada como peligrosa para la supervivencia

y sentimos la correspondiente ansiedad, que nos lleva a la huída.

 

Esta reacción alérgica de miedo social tiene un punto de comienzo en algún  momento

concreto , pero una vez presentada se puede transmitir genéticamente.

 

 

3-Trastorno inaccesible al aprendizaje

 

Nuestro sistema nervioso va registrando cada día  nuevas experiencias, que

 dan lugar a aprendizajes . Estos aprendizajes se irán convirtiendo en pautas que influirán en nuestro comportamiento .

Así llegaremos a saber que esto  nos va a producir satisfacción , que eso provocará un problema,

y que aquello es un peligro .

Si una situación concreta  nos produce una y otra vez algún tipo de daño  aprenderemos que es mala y que conviene evitarla .

Si esa misma situación  deja de producirnos daño  volveremos a aprender que ahora  ya no es mala

y no hay por qué evitarla , aunque tendremos cierta prevención por las experiencias anteriores .

El tener que afrontar situaciones de peligro para nuestro bienestar nos producirá tensión y malestar .

 

Al ansioso social la experiencia diaria en realidad le enseña que en las relaciones sociales  no hay peligros,

que no hay nada que temer, que nunca te pasa nada malo, que no eres agredido …

sin embargo este aprendizaje  es incapaz de incorporarse al funcionamiento del miedo social.

Debería hacerlo, pues la persona sabe y aprende esto pero no sucede así .

Este aprendizaje, de carácter más bien racional, se muestra incapaz de cambiar

la estructura del miedo social, de carácter más primitivo , más relacionada con la primitiva vida instintiva .

El miedo social permanece inaccesible al aprendizaje .

Es como si en edades tempranas  se hubiera producido un “troquelado” , establecido el cual, ya no

puede ser modificado, ni siquiera con algo tan contundente como la propia experiencia .

 

4-Comportamiento heredado

 

Las relaciones entre los seres humanos no se han regido por  la justicia y la equidad.

Desde la noche de los tiempos lo que se ha impuesto ha sido la agresión,

la esclavitud, la opresión y tantas veces la crueldad.

Como repitió Hobbes en el siglo XVII, recordando a los antiguos “Homo homini lupus”

“El hombre es un lobo para el hombre”

El miedo al otro, tantas veces sentido por nuestros ancestros,  ha pasado a la especie

y se transmite por los genes. El miedo patológico al otro coexiste con el disfrute en las

relaciones sociales y aflora en muchos trastornos de comportamiento.

 

5- Contacto visual

 

Cuando dos hombres se encuentran, para saludarse se dan la mano. El significado oculto de este acto

es que ambos se dicen : “Vengo en son de paz. Aquí está mi mano, no está armada”.

Y se escenifica la amistad cogiéndose mutuamente la mano .

El apretón de manos debe simultanearse con la mirada a los ojos.

A continuación dialogan. El que habla mira al otro a su lugar más expresivo, los ojos.

El que escucha, igualmente, queda pendiente de los ojos del que habla.

Se establece un “contacto” visual.

Sus miradas se entrelazan sin temor.

Hay comunicación, hay empatía.

 

Algunas personas y entre ellas algunos esquizoides, al establecer el contacto visual, se sienten mal.

El afectado sale del contacto visual y el diálogo pierde franqueza.

El lenguaje corporal del que se ha ido  viene a decir : “Me siento mal y quiero terminar esto cuanto antes”.

Algunos interlocutores también pueden interpretar que ha querido decir algo como esto : “No me caes bien, no quiero tu amistad”.

 

Se puede dar el caso del que ni siquiera intenta el contacto, mira para otra parte y cuando fugazmente mira a los ojos,

lo hace con una mirada “huidiza”, sin llegar a detenerse, sin llegar a establecer contacto visual.

 

 

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Página actualizada el 20 de Julio de 2009 . Copyright (c) 2009 esquizoide.net

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